‘El Cuadro’, la Yedra o el Transporte para el sábado de Feria



Algunas recomendaciones gastronómicas para el último día de la fiesta

MAV – MIRA 
Como aquel que dice la Feria ha tocado a su fin. Parece mentira cómo ha pasado el tiempo en el visto y no visto de esta semana que siempre nos ha sabido a poco.  La fugacidad del instante. La concepción efímera del tiempo. Puro Valdés Leal. Barroquismo del reloj que no se detiene. Los jerezanos saben apresar la mismidad del calendario en esta fiesta de mayo con olor a primavera. Son muchas las vivencias que renacen pegadas a la dermis de la experiencia. Pura memoria interpersonal.

Resta el sábado como día de cierre. Por esta razón nos atrevemos a recomendar alguna sugerencia sobre todo de índole gastronómica. Nos sentimos autorizados para ello. A sabiendas de que el libro de los gustos siempre está en blanco. A sabiendas de la buena intencionalidad del presente texto. A sabiendas de la libre predisposición del lector para campar a sus anchas por la libertad electiva del Real. A sabiendas de que la Feria ofrece un amplísimo abanico para degustar los productos típicos del lugar.

Tres o cuatro recomendaciones a lo sumo. Seamos concretos. Por ejemplo, la caseta de la Hermandad de la Yedra. Todo un placer para el almuerzo o la cena. El equilibrio calidad-precio es una patente de garantía. La calidad de la cocina, superior. La calidad del servicio, exquisita. Y sin embargo el precio de la carta al alcance de todos los bolsillos. En este sentido el abuso no existe ni de lejos. Parece que la compensación -la sensatez- ha imperado en según qué casetas (bastantes) para con la presente edición de la Feria del Caballo.

En el doble módulo de la caseta de la Yedra se encuentra el visitante muy confortablemente. Además luce un despejado diseño de portada que hace visible la belleza del paseo de caballos desde cualquier mesa. El prestigioso catering Cárdenas se hace cargo de la caseta. La empresa sevillana es sinónimo de alto prestigio. La amabilidad y la rapidez de atención están a la orden del día. Y la variedad y la excelencia gastronómica aseguradas. No deje de preguntar por los guisos del día. Para chuparse los dedos. Pida también los revueltos: especialmente el de la casa o el de bacalao…

Entre las carnes, el solomillo de ternera, el entrecort de ternera, las chuletillas de cordero lechal, la brocheta de solomillo, la presa ibérica, el secreto ibérico, el flamenquín imperial. Otros: salmorejo cordobés, tomates de la casa, las almendras fritas. La carne con tomate y patatas fritas. El ‘preñaíto’, si te gusta el chorizo a la plancha metido en pan. Y un detalle de sapiencia hostelera. Un detalle de agradecer. Un detalle tan necesario en la Feria: café. El anhelado café, metido en carta además. Café al gusto. Descafeinado de máquina. Y -¡atención!- minipastelitos. Nada más y nada menos. Para regar la digestión y refrescar el cansancio. ¡Olé!

Otras caseta recomendable: la de la Hermandad del Transporte. Amplia. Con catering de Mairena del Alcor. Profesionales reconocidos del ramo. Saben qué se traen entre manos. Simpatía en el trato y atención pronta. La tortilla recién hecha para ti. Con sabor en su punto. El revuelto de la casa tiene un sabor de primera. Tú mismo mezclas los productos. En cazuelas amplias y… a la boca. Las carnes, punto y aparte. También un doble módulo para visibilizar la propuesta estética del Real. El vino se sirve muy frío. Mucho. Como mandan los mejores cánones.

Otra caseta de auténtica categoría es ‘El Cuadro’. De la asociación cultural y artística de dicho nombre. El entrecort, para afincarse de por vida en el sitio. Calidad elevada a la enésima potencia. No deje de probar el jamón. Ni las lagrimitas de pollo con salsa propicia. De empaque. De impacto para el paladar. Cum laude. Otra ventaja: la caseta está ubicada en una esquina. Con todas las ventajas de percepción del exterior que ello conlleva. Allí están instalados, a su vez, los amigos de 8TV, con la profesionalidad y las buenas maneras que les caracterizan. Además, naturalmente, los miembros de ‘El Cuadro’, es decir, canela pura en rama. Una caseta que, a mayor abundamiento, cuenta todos los días con castizas actuaciones flamencas propias de la tierra.

PROGRAMACIÓN CULTURAL

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