Fallece, a los 86 años de edad, el escritor Miguel Trujillo Pérez



Profesionalmente fue jefe de personal en Jerez Industrial y secretario general de Williams & Humbert

MAV – MIRA

Jerez ha amanecido con la triste noticia del fallecimiento, a los 86 años se edad, de Miguel Trujillo Pérez. Escritor y poeta de altos vuelos metafóricos. Un caballero culto como pocos. Un intelectual de plurales conversaciones. Con varias obras publicadas, era asimismo muy conocido por su capacidad creadora al punto de escribir aforismos. Reflexiones de regate corto. Una frase única que signifique y que alumbre todo un pensamiento. Toda una filosofía de vida. No obstante durante los últimos años publicaba en Diario de Jerez sus frases del día, que eran algo así como el alumbramiento de una idea que palpita más allá de lo puramente visible.

Natal de Lérida  y jerezano de adopción -llegó  a esta ciudad hace sesenta años-, Miguel fue siempre un hombre muy elegante en el vestir, muy adusto en el decir y muy religioso en el sentir. Cristiano de cruz y de Fe. Ocupó atriles significativos, como el del Pregón de la Semana Santa de Jerez el Domingo de Pasión de 2003. Muy recordado su ‘Jerezalén’. Fue autor de innumerables Oraciones Poéticas y conferencias formativas tanto en Jerez como en otras localidades de la provincia.  Perteneció a la Hermandad del Cristo de la Expiración. Profesionalmente fue jefe de personal en Jerez Industrial,  secretario general de Williams & Humbert, además de vicepresidente del Casino Jerezano. Descanse en paz tan gran persona. (Fotografía de Jesús Salido Aparicio).

Leer más...

“Los periódicos en papel están viviendo un proceso de defunción próxima”



“En la Transición había gente de mucha talla: el respeto era la norma”

El escritor y periodista Fernando G. Delgado nos obsequia con una serie de reflexiones en alta voz 

MAV – MIRA 

En puridad setenta años no son nada. Plena madurez en todo caso. Setenta años son los que acaba de cumplir el reconocido periodista y preclaro escritor Fernando G. Delgado. Ge de García, aunque más popularmente sea identificado en España como Fernando Delgado a secas, el rostro amable de voz poderosa de los telediarios de fin de semana de Televisión Española durante una buena porción de años, el timbre de locutor tan apreciado en el mítico programa radiofónico ‘A vivir, que son dos días’, el literato ganador del Premio Planeta de novela -mediados de los noventa- con la obra ‘La mirada del otro’, exitosamente llevada a la gran pantalla años más tarde. Fernando suma veteranía a su fecundo bagaje profesional. Está curtido en las mil batallas del periodismo, “oficio” en el que comenzó cuando “apenas era un chiquillo”. La voz fue siempre su distintivo de calidad.

Ha visitado Jerez para participar en el XII Seminario de la Fundación Caballero Bonald, cuyo programa aborda la relación de la literatura, el periodismo y las artes con la época dorada de la Transición Española. Temática apasionante donde las haya. “Parece que fue ayer y en realidad no es así ni mucho menos”. Fernando, siempre amable en el trato, nos regala un surtido de declaraciones que a decir verdad emergen como fuente de confesiones abiertas. He aquí, entrecomilladas, cuanto nos contó a colación de las diferentes temáticas que introducimos con la fuerza de cada ladillo:

Periodismo de antes y periodismo de ahora
“Cuando veo el periodismo que veo y en las circunstancias en las que lo veo…  no tengo más remedio que añorar el periodismo que realizábamos en la época de la Transición. La escena pública ahora es confusa y disparatada. Antes había ideas, reflexión y debate. Pero tanto en los periodistas como en los políticos. Observo ahora el panorama que tenemos alrededor y todos se ha vulgarizado muchísimo. Antes, en la política y en el periodismo, había gente de empaque. De muchísimo nivel. Hoy día casi todo es de bajo nivel. En aquellos memorables años de la transición a la Democracia -escrita con mayúsculas- abundaban, ya digo los intelectuales. Es cuanto comentó Alfonso Guerra al pie del féretro de Santiago Carrillo: no es que esta generación sea peor que las anteriores sino que los buenos, los mejores, ya no se dedican a la política. Sin duda alguna, de la ramplonería actual viene la fractura de la convivencia que padecemos en toda España”.

La actitud de todos durante la Transición
“En la Transición el respeto era la norma. Había gente de mucha talla en todos los partidos políticos. Nada es perfecto y la Transición tampoco lo fue. Pero existía una solidaridad real de los agentes políticos de entonces. Porque, además, como llegó a comentar Saramago, aquí hubo una Guerra Civil y aún detectábamos rastros de aquella tragedia. La ética y la transigencia política eran necesaria. E incluso la cooperación de un periodismo de calidad. En la Transición las ideologías no se extremaban. Todos dejaban de ser un poco ellos para estar más cerca de los otros”.

La sociedad de hoy día
“Hoy nos encontramos con una sociedad que toma la Filosofía como anacronismo y que además, sin embargo, parece una sociedad preparada para dormirse en su limbo. Una sociedad en la que el ruido sustituye a la palabra. Y la acumulación de imágenes a la crítica. Una sociedad cuyo sistema quiere imponer una sola verdad. ¿Por qué lo que se ha escrito de un modo no puede ser reescrito de otros muy diferentes? Hay que valorar el concepto de la verdad. De las otras verdades. Por ejemplo: ¿cuál es la verdad de los libros? Pues la que estorba a la sociedad mediática”.

El periodista y la verdad poliédrica
“Gabriel García Márquez abundaba en la condición de oficio del periodismo. Vio al periodista como un artesano. Como un contador de realidades. No desligaba el oficio del periodismo del oficio de contar. También fue periodista Ramón María del Valle-Inclán y, a través de sus famosos espejos, ofrecía una verdad poliédrica. Otras realidades o la misma de forma diferente. ¿Es el periodismo una literatura de urgencia? No todo periodismo se hace con urgencia. El periodismo te pone en la pista de vuelo pero el vuelo es ya cosa tuya. Descubrí muy pronto que en la vida no todas las cosas son lo que parecen”.

Nuevos tiempos, nueva revolución
“Vienen nuevos tiempos. Los gestores y los soñadores no tienen por qué caminar separados. ¿Quién dice que los sueños no pueden ser gestionados? Una nueva revolución será necesaria. Pero nueva. Totalmente nueva. Y muy otra. La llegada de un nuevo mundo nos ha pillado en bragas y además con una Constitución obsoleta. Hay que ser optimistas. Aunque el pesimismo sea inevitable… Y es que… ¡los tontos dan mucho trabajo!”.

Periodismo digital versus periodismo impreso
“En el periodismo se está imponiendo la revolución de lo digital. Llegas a casa, ya de noche, y tu teléfono móvil te ofrece todos los titulares de las noticias de última hora. Te levantas a la mañana siguiente e igualmente el móvil, o la tablet, te da las últimas noticias también frescas y recientes. De aquí y ahora…. Cuando bajas a comprar el periódico, el papel prensa, ya todas las noticias te suenan pasadas y antiguas, ya estabas enterado de todo. El periódico impreso ya no te da información. El papel se debilita. También físicamente. Los periódicos más importantes ya no son lo que fueron. Todo se adelgaza.  Lo tengo contrastado y constatado: los periódicos impresos pasarán a ser ediciones de fin de semana. Para que puedan aportar un periodismo más reflexivo, más de profundidad, de análisis. Pero está cantado que sus contenidos diarios quedan anticuados al lado de la comunicación, de la información digital. La prensa escrita, la prensa impresa, esta viviendo un proceso de defunción próxima. Y lo dice un amante y un consumidor de prensa de siempre. Pero a los hechos hemos de remitirnos”.

Leer más...

Réquiem por Camilo de Caso



Marco A. Velo – Jerez íntimo - Diario de Jerez

La muerte es un mal trago de la cabezada definitiva. La sombra de la penumbra. La penumbra de la negritud. La negritud del vacío. Un ronroneo insano del toma y daca entre el más acá y el más allá. Multa paucis. La muerte no lima asperezas sino más bien motea todos los desentendimientos. ¿Mirabile dictu? ¿Mirabile visu? Cuando el hombre es, la muerte no es; cuando la muerte es, el hombre no es. La muerte es el detritus del futuro pluscuamperfecto: una especie de hilarante vagabundeo entre el jamás y el nunca. La muerte desbarra a sus anchas, ataca a bocajarro, vocifera en sordina y destila una voz gutural imperceptible para el diablo mundo.

Un servidor de usted empuña la estilográfica más lóbrega y suntuaria de entre las posibles: la que -doliente y adolorida- derrama sintaxis de necrológicas. El obituario no es un género periodístico que cultive la mercaduría del botafumeiro sino la constatación en prosa -ya sin prisa- que pronto pugna contra la amnesia colectiva. Es costumbre no extinta: el inicio del año -de cada año- derrama un puñado de esquelas que proyectan y rotulan nombres -por lo común renombres- allegados a tu pálpito vital. La pantalla digital me asaltó el pasado viernes -ante meridiem- con un zarpazo atronador a modo de titular noticiero: “Ha muerto don Camilo de Caso Garrido”. Edad nonagenaria sostenía el finado. Ipso facto acentué -a pie firme, a pie enjuto- tres cavilaciones. La primera: el parafraseo del verso del poeta: “Sólo lo excepcional es duradero”. La segunda: la aseveración del excelso escritor y periodista Carlos Luis Álvarez ‘Cándido’: “Cada hombre es irrepetible y jamás vuelve a nacer y ese hecho único es el tejido mismo de su dignidad”. La tercera: un arsenal de floraciones con fotogramas de remembranzas que inevitablemente -y a (donosa) voluntad- me retrotraen a mi infancia… Machadianamente podría confesar que mi infancia son recuerdos de un patio de… La Salle.

Hubo en Jerez una pléyade de educadores lasalianos que marcaron época -que dejaron huella, que imprimieron carácter- para generaciones y generaciones de alumnos. Fueron el sistema neurovegetativo de nuestro florecer a la vida. Maestros por vocación que nos aleccionaban en la cultura de los valores humanos. Y en el academicismo troncal de la vía humanística. La Salle siempre ha supuesto un valor adicional, un hecho diferencial y un distintivo de calidad. Quienes por sus aulas pululamos sabemos a ciencia cierta de qué oxígeno -de qué instrucción y de qué fraternidad- hablamos.

Don Camilo y don Manuel de Caso. Don José Ramón Fernández Lira. Don Manuel Diosdado. Don Manuel Pareja (a Dios gracias aún entre nosotros). Otra estirpe. Otra raza. Otro magisterio. Don Camilo era un hombre recto y cariñoso a la misma vez. Pelo planchado hacia atrás, nariz rectilínea, retina muy expresiva, mediana estatura, elegante en el vestir. A su hieratismo profesoral se unía la empatía de una sonrisa tácita frente a la algarabía de niños que en su derredor tocaban el “Arde Londres” en clase de flauta. “Porque yo supongo que ustedes sabrán lo que es una flauta”.

Don Camilo encarnó al maestro que más años impartió clases en la Salle. Comenzó en San José (preparando al alumnado para el ingreso en la Escuela de Comercio o indistintamente en el Instituto). Más tarde, ya pleno año 1954, formó parte del primer claustro de profesores del mítico colegio La Salle de la Alameda Cristina. Y, por descontado, andando el tiempo a paso de siete leguas, de la Salle Buen Pastor, sito en calle Antona de Dios. De seguro legiones de jerezanos recuerdan hoy las clases particulares que compaginaba entre su Academia de calle Chancillería y la de su hermano Manuel en calle Valientes. Toda una existencia entregada, a manos llenas, a la pureza de la enseñanza. Decía el literato que “todo es permutable por todo”. Por esta razón yo cambio ahora el estupor de la muerte -esa incauta intrusa- por el fogonazo austral de los recuerdos. Los mismos que, por aleccionamiento de don Camilo de Caso, aún me siguen enseñando hoy a ser un hombre de bien.
Leer más...

Los amigos de tu padre




Marco A. Velo – Jerez íntimo – Diario de Jerez

Un mexicano de pro diría -¡ándele!- que salpicó el celular cuando, a través de un mensaje de whatsapp, leyó la noticia. El teléfono móvil se ha convertido y no reconvertido en el periódico de pantalla extrafina, en el tablón de anuncios, en el boletín informativo in extremis, en el tablero del viejo romancero, en el timbre de voz del trovador oficioso, en la galerada de noticias frescas -crujientes- del siglo XXI. Mañana de la jornada señalada del 5 de enero. Aún  el titular funéreo en mi fono inteligente. Yo -fronterizo entre la estupefacción y la sorpresa (cariacontecida)- ladeé la comisura de los labios en una mueca de doloroso chasqueo. Había fallecido, en un amén, el bueno de Ángel Maza. Voluntarioso periodista deportivo tan al pie del cañón hasta su postrera hora nona. ¿Las horas? Todas hieren; la última, mata. Y no tuve otra que entonar -siempre mudo en mis adentros- los versos del poeta: “¿Hacia qué lado / se inclinan los recuerdos como el árbol / hacia los vientos dominantes?”.

La muerte de una persona conocida jamás constituye la miniatura de un transitorio expolio de la vida. Sino más bien el hirsuto desasimiento de una porción -de un extracto- de tu realidad vital. La muerte de una persona conocida para en barras, frena en seco, aquilata cuanto de suerte natural estás realizando in situ.  La muerte de una persona conocida aletarga tu atención, zarandea tu concentración, entre dos relumbres, entre dos parpadeos: el anverso de luz de la memoria encendida y el reverso de sombra del vacío ahora incluso asfixiante…

Reflexioné al voleo a propósito del porqué acrecía en mí la afectación de la noticia luctuosa. Había tratado casi a salto de mata, de tú a tú, a Ángel Maza -su jovialidad verbal siempre en la picota de un optimismo a prueba de bombas-. Nos llevábamos a las mil maravillas sin tampoco haber estrechado demasiado los lazos afectivos. Cuatro o cinco conversaciones a tiempo real, idéntico número de correos electrónicos intercambiados y un acto cultural que gestioné en aras de la presentación de un libro de su autoría que llevaba y lleva por título ‘Los duendecillos burlones’ y cuyas páginas a la sazón trataban de gazapos periodísticos para reír a mandíbula batiente. Nada más. Pero sin embargo nos profesábamos un plus de cariño innato, tácito, cuyo origen -¿atávico?- traspasaba con mucho la relación que manteníamos. ¿Química, concomitancia de carácter, convergencia de temperamentos risueños? Nones. El nudo gordiano del cariño (ya indestructible) que nos unía poseía una génesis colosal y sempiterna: Ángel Maza siempre fue amigo de mi padre (difunto ya cuando se inició entre nosotros un encuentro casual y asimismo causal: sincronicidad de Kokoro).

Cuando mi padre murió hace ya casi trece años, enseguida descubrí que seguía vivo en cada amigo que le sobrevivió. Una parte mítica y metafórica de su ser. Un latido de su mismidad. Un dato por mí  ignoto. Siempre sentí una estela de alta consideración por los amigotes de mi progenitor. Porque en ellos, en cada uno de ellos por separado, perviven matices, rasgos, rastros de su existencia aún vigente, aún latente, aún patente. Patente de páter. El amigo que sobrevive a tu padre es para ti un símbolo en sordina. Un admirativo secreto nunca a voces. Quieres a quien le quiso. Defiendes -silentemente- a quienes entre ellos también defendieron el supremo pacto de la amistad por convicción y por fluctuante vocación.  El amigo de tu padre descifra el abracadabra de volverte -de regresarte- a la niñez -puro Rilke- en el sortilegio de remembranzas jamás permutables por nada. Con la marcha de Ángel Maza también vuelve a morir el trocito de mi padre que en él anidaba. La muerte es acumulativa. Morir a las puertas de la Epifanía parece una flagrante contradicción. Pero se trata sólo de un simple espejismo. Porque a menudo nuestra mirada finita no alcanza a ver más allá de los cristales de las ventanas del alma.
Leer más...

Fallece Camilo de Caso, histórico profesor de la Salle



Nos deja, a los 99 años de edad, uno de los más ejemplares educadores lasalianos 

MAV – MIRA 

La muerte no constriñe su asiduidad. Aparece y reaparece a la chita callando. Para arrebatar de un zarpazo el último soplo de vida de personas muy queridas. La ciudad de Jerez ahora de nuevo se duele para sus adentros. Ha fallecido Camilo de Caso Garrido -don Camilo, para tantísimas generaciones de jerezanos que lo tuvieron como histórico profesor del Colegio La Salle Buen Pastor-. Don Camilo -pongámosle el don al margen del libro de estilo del periodismo correcto- formaba parte de una pléyade de educadores lasalianos que sin duda marcaron época y que bien podríamos enumerar en los legendarios nombres de su hermano Manuel de Caso, Manuel Diosdado o José Ramón Fernández Lira (todos ya fallecidos) o Manuel Pareja (a Dios gracias aún entre nosotros).

Camilo de Caso Garrido ha muerto a los 99 años de edad. Viudo ya de su querida esposa -tan inseparables siempre ambos- Juana Sandoval Hidalgo. Camilo, de entre sus compañeros de claustros, fue quien más años estuvo desempeñando su labor de profesor en el colegio La Salle. Inicialmente en San José preparando a innúmeros alumnos para sus ingresos en la Escuela de Comercio o bien en el Instituto. Posteriormente formó parte, en el año 1954, del primer claustro de profesores del mítico colegio La Salle de Cristina. En efecto siempre mantuvo intacta su capacidad de servicio a sus superiores y, cómo no, a la docencia más excelente en favor de sus alumnos. Muchos alumnos de entonces lo recuerdan, en la mencionada Alameda Cristina, como tutor de 3B.

Ya en el centro lasaliano de la calle Antona de Dios Camilo de Caso era el tutor de 5, por excelencia. Durante décadas impartió, entre otras, la asignatura de música. De hecho también era archiconocido como el profesor de flauta. Elegante en el vestir y cercano de trato. Poseía una Academia particular en calle Chancillería, desde la que impartía clases particulares. Incluso también con su hermano Manuel en la Academia de éste, sita en calle Valientes. Una vida entregada por entero a la docencia. A la formación académica. Pero también a la formación en valores. Deja un entrañable y memorable legado en generaciones y generaciones de alumnos. Descanse en paz don Camilo de Caso.

Leer más...

“Nadie puede erigirse en juez del pasado para tergiversar la Historia”



“Lo que está pasando en el Ayuntamiento de Jerez con Pemán no tiene pies ni cabeza ni nada de lo que hay entre los pies y la cabeza”

“La Memoria Histórica es lo peor que podía pasarle a la convivencia pacífica entre los españoles”

Brillante ponencia del prestigioso historiador y académico Alfonso Bullón de Mendoza en el Auditorio San Juan Pablo II del Obispado

MAV - MIRA

Pemán sigue llenando auditorios. Como así siempre en vida -de hecho fue denominado por intelectuales de uno y otro signo como “el orador de las Españas”- e igualmente tras su fallecimiento -hace ya treinta y siete años-. Si hablaba Pemán, el aforo se abarrotaba. Si, después de muerto, se hablaba sobre Pemán, ídem. El hombre y el nombre conservan, entonces y hoy, un óptimo poder de convocatoria. Ahora además con más vera, sobre todo tras su rescate a la actualidad por el ensañamiento obsesivo que el Ayuntamiento de Jerez ha determinado en contra de la memoria del ilustre escritor y académico.

Así las cosas, la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) ha comenzado el año 2018 en Jerez proponiendo, en el marco de su programación mensual, la conferencia titulada ‘Historia y memoria de Pemán’ que fue impartida por el historiador Alfonso Bullón de Mendoza. El acto tuvo lugar este martes día 16 de enero en el auditorio San Juan Pablo II del Obispado (plaza del Arroyo, 50). Lo dicho: lleno absoluto de público (no faltó, naturalmente, la familia Pemán, tan querida en esta ciudad de Jerez de la Frontera).

Alfonso Bullón dictó una ponencia de altura. El prestigioso historiador y académico de la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras -riguroso en el dato, imparcial en la narración de los hechos- fue fiel a la Historia. Ya el introductor del acto, Gómez Ruiz, quiso constatar por adelantado que “en Jerez se está tergiversando la figura de Pemán, como si la ciudad no tuviese otros muchos problemas más importantes que resolver”. Destaquemos a continuación algunas de las aseveraciones y reflexiones del conferenciante:

- En 1923 el jerezano Miguel Primo de Rivera da un golpe de Estado. Una dictadura muy especial porque fue como una letra a 90 días. Fue como decir: venimos a arreglar esto y enseguida nos volvemos a nuestros cuarteles. Cierto es que luego se prolongó durante seis años. El problema de Miguel fue que no arbitró una fórmula política definida. Tan es así que, cuando terminó su mandato en 1930, España estaba peor que en 1923.

- A Pemán no le interesó nunca la política, pero sí la vida pública. Se preocupó -y mucho- por la vida pública. Ingresó en la Unión Patriótica, que era una especie de partido pero sin serlo: tan sólo un movimiento que apoyaba a Miguel Primo de Rivera, una entidad de adeptos y allegados. Incluso pronto le nombraron secretario de Constitución de la Asamblea General. Pero es curioso que finalmente el resultado del proyecto presentado, su constitución escrita, no agradó al propio Miguel. No terminó de gustarle por falta de originalidad. Finalmente la Unión Democrática se disgrega. Se funda la Unión Monárquica Nacional, a la que sí en efecto pertenece Pemán.

- Pemán nunca tuvo pretensiones políticas. Era una persona de suyo conciliadora. Hay que situarlo, como a todos, en el contexto social de crispación de la época. En la que cualquier español estaba definido. Aún así Pemán era siempre el hombre moderado. Cuando en 1939 fue nombrado director de la Real Academia Española, impuso que ninguno de los académicos republicanos o exiliados perdieran su sillón. Aunque no pudieran asistir a ninguna de las sesiones por la cuestión del mencionado exilio Es la condición que puso. Y así fue.


- Pemán sólo intervino cuando detectó que se amenazaba los valores intrínsecos en los que él se reconocía por entero: la Fe, la patria y la familia. Sí le afectó y le influyó el modo en el que asesinaron a Calvo Sotelo, engaño de por medio. Aquel asesinato posicionó a muchos indecisos. Pemán escribió por aquellos entonces: “Ante esto no hay nada que decir. Pero sí mucho que hacer. Y por Dios y por Santiago que se hará”.

- En una ponencia que dicta en el extranjero en 1941, y en función del contenido de la misma, ya la prensa define a Pemán  como gaditano, liberal e imparcial. En 1962 escribe un artículo en ABC contra el partido único.


- Ayudó a Bergamín, Buero Vallejo, Gerardo Diego y León Felipe, entre otros.

- En 1963 Pemán mostraba en uno de sus escritos una visión conciliadora de la Guerra Civil. Escribió entonces: “Hay que olvidar todo lo que se dijo. Y todo lo que se ha escrito. Y hay que recordar todo lo bueno que hicieron los malos y todo lo malo que hicieron los buenos. Aquello fue un hacha entre hermanos”.


- En 1972, Manuel Vázquez Montalbán escribía a favor del talante libre y a la vez unificador de la serie ‘El Séneca’, de Pemán. Incluso el programa que le sucedió, ‘Crónicas de un pueblo’, fue mucho más conservador.

- La Memoria Histórica es lo que peor le podía haber pasado a la convivencia pacífica de los españoles.


- Lo que está  sucediendo en el Ayuntamiento de Jerez no tiene ni pies ni cabeza ni nada de lo que hay entre los pies y la cabeza.

- Hay quien, porque no lo conoce ni su abuela, pretende adquirir fama a costa de campañas contra Pemán. Además acusándole en falso. Y asestando fuertes golpes a quien no se puede defender.


- Nadie puede erigirse en juez del pasado para tergiversar la Historia.

- No podemos arremeter contra una paz pactada hace cuarenta años cuando además no ha habido ninguna revolución social desde entonces.

Leer más...

"Tres secretos para medir la comunicación interna"

.

Manuel Tessi, escritor, docente y consultor especializado en Comunicación Interna, escribe en el Anuario de la Comunicación 2017 de Dircom sobre cómo medir con precisión los resultados en comunicación interna
Natalia tiene mucha experiencia en Comunicación Interna. Mucha. Los años en esta profesión le han dado profundidad, sensibilidad, madurez, incluso atractivo. Sus ojos mantienen intacto el brillo de aquella estudiante de Ciencias de la Información que, una fría tarde de febrero, decidió poner todo su calor vocacional en esta profesión.
No lo sabemos con exactitud, pero al parecer algo que dijo el profesor esa tarde captó profundamente su atención y le hizo mucho sentido. Algo que le hizo recordar las noches cuando, acodada a la mesa, escuchaba a su padre, quien de día trabajaba a doble turno para que ella pudiera estudiar. No lo sabemos con exactitud, repetimos, pero parece que aquella tarde abrazó para siempre la Comunicación Interna y, con ella, abrazó un primer secreto de esta profesión.
Hace pocos días, Natalia fue nombrada dircom en una compañía de servicios. Han pasado los años y la fría tarde de febrero en la Universidad Complutense es ahora una soleada mañana de mayo en la Puerta de Alcalá. Sentada en su despacho, analiza las mediciones de Comunicación Interna realizadas por la empresa en años anteriores. Los resultados son buenos, sin embargo Natalia desconfía. Está tan ensimismada frente al copioso informe que cualquiera diría que lee una por una cada página. Sin embargo, solo relee las dos primeras. Se vale de un segundo secreto profesional: solo repasa el inicio, el cuestionario, las preguntas.
Por la tarde los árboles del Retiro parecen más grandes. Pero Natalia no mira para afuera, su prioridad sigue primero adentro. En una sola tarde mejoró y amplió las preguntas del cuestionario. Quiere presentarle al CEO una forma concreta de mejorar y ampliar las respuestas del diagnóstico. Ahora diseña un espacio de escucha presencial valiéndose de un tercer secreto profesional. Lo diseña con preguntas que no se redactan, que no llevan palabras.
Secreto Nº 1:
Para medir con excelencia hay que escuchar con excelencia. Natalia sabe que medir en Comunicación Interna requiere maestría en el arte de escuchar. De escuchar a colaboradores. De escucharlos con los oídos, con los ojos, con la intuición, con la inteligencia, con el corazón. Así aprendió que en Comunicación Interna escuchar es comunicar. Que escuchar es gestión. Aprendió que un trabajador se siente comunicado cuando se siente escuchado, por eso un dircom puede dar grandes mensajes sin hablar. Este secreto, Natalia, no lo aprendió en la universidad. Lo aprendió en su casa.
Secreto Nº 2:
Para mejorar las respuestas hay que mejorar las preguntas. Muchos diagnósticos de Comunicación Interna obtienen buenos resultados porque miden solo las acciones del área especialista y no toda la comunicación dentro de la organización. Diagnostican una parte, dejando de medir el cuantioso flujo de mensajes que generan todos los empleados diariamente. Natalia conoce el secreto del diagnóstico integral: se diseñan con preguntas que conciben a los colaboradores no solo como receptores, sino también como emisores.
Secreto Nº 3:
Para medir todo hay que saber que los colaboradores no dicen todo. El tercer secreto está en escuchar aquello que los colaboradores nunca dicen. Pero, ¿cómo preguntarles para que lo digan? Sin palabras, con técnicas proyectivas. El secreto de Natalia es preguntar con dibujos, fotografías o películas. Así los colaboradores responden, proyectando en imágenes o en guiones cinematográfi cos aquello que en un cuestionario tradicional jamás responderían.
El CEO es inteligente, sabe por qué contrató a Natalia. Lo que no sabe es cómo hace ella para medir con tanta precisión. Entonces Natalia, al presentarle el diagnóstico integrado, le comparte el secreto. Le dice que las empresas mejor comunicadas escuchan a los empleados con todos sus sentidos, con todo su conocimiento, con todo su corazón. Como quien escucha atentamente a un profesor en la universidad cuando dice algo con mucho sentido. Como quien escucha empáticamente, acodado a la mesa, a un padre que trabaja todo el día, doble turno, para que su hija pueda estudiar.
Leer más...

“José  María  Pemán  ayudó  a multitud de personas de diferente tendencia ideológica”





Entrevista con el catedrático y académico Luis Gonzalo González González 

MAV - MIRA

Catedrático CNB, Dr. en BB. AA., Dr. en Ciencias de la Salud. Medicina, Prof. Dr. Colaborador Honorario del Departamento de Ingeniería Mecánica y Diseño Industrial de la Universidad de Cádiz. Académico... Luis Gonzalo no cesa de crear. Es un alma viva. Un artista constante y sonante. Generoso por siempre. Con sello propio. Jerezano de cuna, Hijo Adoptivo de Cádiz. El martes 9 de enero ingresa como Académico de Número de la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez de la Frontera. Ha visitado la redacción de Mira Jerez para ofrecernos su palabra siempre autorizada.

- El martes 9 de enero usted tomará posesión como Académico Numerario de la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de su ciudad natal: Jerez de la Frontera. ¿Qué ha supuesto este nombramiento para su persona y qué temática abordará en su discurso de ingreso?
- Dicho nombramiento es un honor para mí y a la vez poder colaborar con la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez. El título de la conferencia: “Jerez desde la mirada de sus retratos. Barrios de cantes y raíces”.  Una visión amplia y concisa dentro de la onírica de personajes que intervienen entre payos y gitanos de barrios como Santiago, San Miguel o el antiguo barrio viejo de la Plata. Vivencias dentro del “quejío” de sus cantes en el trazo de una imagen.

- El hecho de haber desarrollado su carrera profesional como docente -tanto en la Escuela de Artes de Cádiz como en la Universidad- y asimismo artística en la así denominada Tacita de Plata, e incluso su nombramiento por las autoridades gaditanas competentes como Hijo Adoptivo de la trimilenaria Ciudad de Cádiz, ¿intensifica su compromiso incluso intelectual de unir de alguna manera -o de procurar abrir vínculos conectivos- entre Jerez y Cádiz, entre Cádiz y Jerez?
- Desde que me encuentro viviendo en Cádiz, 1972, he procurado, dentro de la cultura circundante y la propia investigación universitaria, lograr una unidad entre las dos ciudades. Incluso en los años 2000 traté de crear una filosofía real dentro de las “Industrias emergentes en nuestra Bahía Gaditana, incluyendo la Sierra y la Campiña”. Contactos estuvieron a la orden del día, pero no cuajaron. Incluso me concedieron con un grupo de investigación el Premio Internacional a la Innovación Textil (Ingeniería) y posteriormente el Premio Internacional dentro del Diseño Industrial, en la Universidad Técnica particular de Loja. Ecuador. Todo ello para su implantación entre Jerez / Cádiz, Cádiz /Jerez.

- Sabemos a ciencia cierta que usted -inasequible al desaliento- no cesa de crear, de idear, de proponer, de organizar. ¿De dónde saca tiempo para tan intensa y a la vez fecunda labor?
- No es secreto, solamente aplicar el trabajo diario, y la creatividad. Nuestra provincia tiene la solera de los buenos vinos y el “paisaje” para inmejorables creaciones.

- A pesar de todo no siempre encuentra respuesta justa a una propuesta razonable. Usted se la está viendo y deseando para fraguar -para hacer realidad- una generosa iniciativa que sin embargo por el momento no ha encontrado el plácet pertinente: la donación de cien -o más- de sus obras a la ciudad de Jerez cuyo contenido quede recogido en una muestra permanente o galería de acceso público. ¿Qué ha ocurrido con este ofrecimiento? ¿En qué punto se encuentra? 
- Dos patentes están ya sobre la mesa. A nivel internacional: la integración de tejidos naturales sobre la cerámica, barro refractario, hormigón,…, o cualquier material de construcción; la segunda, aplicación del vino del marco de Jerez en dichas investigaciones. He procurado conectar con entes públicos, para la creación de un Museo Cerámico  o incluso dentro del Dibujo en el Diseño Gráfico, una gran aportación gratuita de dichos ejemplos. Hasta ahora no hay respuesta. La generosidad, en este mundo actual, no son monedas apreciadas.

- ¿Qué opinión le merece a usted, como jerezano/gaditano, como gaditano/jerezano, el obsesivo linchamiento que el Ayuntamiento de Jerez está dedicando a la memoria del escritor José María Pemán -cercenando su busto del hall del Teatro Villamarta, quitándole posteriormente su nombre a su colegio de toda la vida en la barriada de España y ahora arrebatándole el título concedido hace décadas de Hijo Adoptivo de Jerez? Sobre todo cuando esta monomanía concreta jamás se produciría en la ciudad de Cádiz, cuyo actual alcalde además no cesa de elogiar la figura de Pemán como una de las glorias del mundo de las letras.
- No estoy de acuerdo, por multitud de razones, que en este pequeño espacio no es posible desarrollar. Don José María Pemán fue un gran escritor, poeta,…, orgullo de la intelectualidad gaditana y española. Considero además una persona que ayudó en los tiempos pasados a multitud de personas de diferentes tendencia ideológica. Aportó al sistema educativo conocimientos pedagógicos y didácticos y a la vez amigo y colaborador de compañeros de la antigua Institución Libre de Enseñanza.

- También pertenece usted a la Real Academia de Bellas Artes de Cádiz y al Ateneo Gaditano… ¿Cómo podríamos describir la vida cultural en la capital de provincia? ¿Pujante? ¿Viva?
- En estos momentos, siendo constructivo y crítico, hay falta de  creatividad, y no tan viva como me gustaría a mí. El Ateneo Gaditano, marca una visión clara y de esperanza en la actividad intelectual por la peculiaridad de sus componentes que logran públicamente desarrollar sus objetivos dentro de la institución. Ejemplo lo tenemos en las hemerotecas. Hay diversidad de matices en la propia cultura en general. La música, por ejemplo, permanece abierta e investigadora en la obra de Manuel de Falla y la calcografía que posee la Real Academia de Bellas Artes, es de lo mejor que se puede encontrar dentro de esta temática, pero que se debería de abrir hacia la sociedad circundante. El edificio de la Plaza de Mina se debería de revitalizar por parte de la Junta de Andalucía, pues desarrollaría sus objetivos, que se encuentran sujeto a la propia restauración que no llega. En amplitud y méritos artísticos, no tiene nada que envidiar a la Biblioteca Nacional en Madrid.

- ¿Asistiremos pronto a la ahora naciente Fundación Luis Gonzalo? 
- Se ultiman los preparativos, pero el caminar debe de ser seguro para la aportación del legado y la ayuda hacia ciudades como Jerez y Cádiz. Por ejemplo, en estos momentos se está catalogando y digitalizando la obra de “Luis Gonzalo”, más de 600, que posee la Universidad de Cádiz por el IAPH (Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico), B. Santander, con la dirección del Vicerrectorado de Infraestructura y Patrimonio.

- ¿Qué desearía añadir?
- Quiero finalizar como empecé. Un orgullo de ser miembro de Número  de la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras; aportar a la ciudad de Jerez: generosidad, amistad y  entre las manos la cultura que me enseñaron, y si se puede, un ramillete del saber estar para mostrar que la propia cultura es capaz de reavivar “nuevas industrias emergentes” en la Sierra, campiña jerezana y unificar en un sólo pensamiento el sentir gaditano de la provincia.


Leer más...

“Hay muchos pintores pero muy pocos artistas que arriesguen” 



Entrevista con Julio Rodríguez, considerado uno de los mejores retratistas de Andalucía Occidental 

MAV - MIRA

Es de los mejores fisonomistas de toda Andalucía Occidental. Un retratista mágico. Pero asimismo, en otras temáticas pictóricas, un vanguardista de altos vuelos imaginativos. Su fama le avala. Su renombre le asiste. Posee a nativitate un don natural para la pintura. Para la creación -para la creatividad- en la concepción más fascinante del término. Posee -¡ultreya!- sello propio. Un ADN que matrimonia el pincel con el lienzo. Los cuadros de Julio Rodríguez sólo se parecen por entero a los cuadros de Julio Rodríguez. Un artista fecundo y plural que en efecto sí vive de su inagotable vocación. Que es, por ende, profesión constante. Julio ha tenido la amabilidad de visitar la redacción de Mira Jerez para hablarnos de su origen y de su talante y talento y envergadura artística.
- ¿Usted nació dotado de un talento innato para el noble arte pictórico? ¿Qué primeros recuerdos alcanza su memoria sobre esta vocación artística? ¿Dibujaba ya de niño?
- Sí, recuerdo que desde que tenía apenas seis años ya destacaba en el colegio. Mis juguetes preferidos eran los lápices Alpino, las ceras Manley y las témperas Pelikán. Incluso venían a mi casa a encargarme dibujos de Mazinger Z, que cobraba a cinco duros. Se puede decir que llevo casi toda la vida viviendo por y para la pintura. Puesto que luego más tarde, en la mili, realizaba también encargos de retratos de las novias de los soldados y de algún mando.
- ¿Cuánto más se pinta -cuánto más se cultiva el oficio, el arte, la creación sobre el lienzo- mejor pintor se es? 
- Bueno, cuanto más se pinta, más oficio se adquiere. Pero lo fundamental es encontrarse con uno mismo y darle personalidad a la obra. Digamos que entonces la creatividad, valentía, etcétera, están por encima de la técnica. Hoy en día existen grandes pintores pero pocos artistas. Pocos artistas que arriesguen. Se peca de ir a lo práctico.
- Así como en la literatura pura, en la literatura de ficción, ¿también la pintura puede expresar realidades que existen más allá de lo puramente visible? ¿Realidades alternativas? ¿Verdades que no apreciamos a simple vista? 
- Claro que sí. Hay multitud de formas de expresar la realidad… de forma abstracta o de un modo poético.
- ¿Cómo definiría, de entrada, su estilo?
- Mi estilo es claramente figurativo y, dentro de la figuración, moderna. Me muevo a través del realismo o hiperrealismo y últimamente practico los trampantojos.
- ¿Le atraen las vanguardias? ¿Por qué? 
- Sí, mucho porque pienso que el arte debe avanzar al igual que las tecnologías. Muchos pintores se empeñan en querer parecerse a otros pintores del pasado. Pienso que hay que tenerlos de referencia pero hay que mirar hacia adelante. A mí no me gusta parecerme a nadie. Siempre digo lo mismo. Nunca pintaré como Velázquez pero Velázquez tampoco pintará como yo.
- Ha cobrado usted merecida fama como retratista excepcional. Clava sobremanera el rostro con alma. El lenguaje de la mirada. La expresividad nunca paralizada en la cuadratura de una obra. ¿Cómo dota de vida al magisterio de su capacidad de retratar en diferentes técnicas la mirada, la sonrisa, los rasgos exactos, el aliento de la fisonomía de tantísimas personas? 
- La verdad es que siempre he tenido fama de gran retratista. Soy muy buen fisonomista. Tengo facilidad para ver los parecidos en las personas. Recuerdo que un tío mío decía: “Este niño, de mayor, hará los retratos robot para la policía”. Mi ultima exposición “El retratista de almas” fue un gran éxito de público y crítica, llegando a pasar más de dos mil personas por la sala Pescadería Vieja. Fueron retratos muy realistas realizados a lápiz y bolígrafo  Bic, donde sorprendía la profundidad de la mirada.
- ¿Qué tiempo le lleva pintar un retrato?
- Depende del tamaño y técnica de la obra. Ahora voy a entregar uno realizado a óleo, que mide 1.60x1.00 y en el que llevo dos años, pero lo normal es tardar de media un mes.
- De entre todas las técnicas que usted domina, ¿cuál es su preferida? ¿En cuál se siente más cómodo?
- Mis dos técnicas favoritas son el lápiz y el óleo pero últimamente me gusta mucho el bolígrafo Bic… por su frescura. 
- ¿Cuándo considera una obra definitivamente terminada?
- Buena pregunta: hay que saber pararse. La obra tiene una finalización… y es cuando ves que te dice mucho y que es mejor dejarlo así para que tenga frescura. 
- ¿Qué necesidades o requerimientos o circunstancias ambientales precisa para crear, para pintar, para trabajar: una determinada hora del día, silencio o música, mucha luz o poca, una época del año? 
- La música es mi fuente de inspiración y al mismo tiempo hace de compañía. Me gusta trabajar de noche aunque es cierto que la luz natural del día es mejor… sobre todo por el color.
- Usted tiene su propia escuela de pintura, su número considerable de alumnos, imparte clases, recibe encargos… ¿Se puede vivir hoy día de la pintura?
- Sí…se puede vivir. Es difícil pero no imposible… Yo llevo cerca de veinticinco años viviendo de la pintura y de las clases. Digamos que tengo tres patas de trabajo: las clases, los encargos y las exposiciones.
- ¿Usted cree a pies juntillas en la inspiración? ¿O, como también aseguraba Camilo José Cela, la inspiración ha de pillarle trabajando?
- La inspiración es fundamental en mi caso. Siempre estoy receptivo a poder atraerla. De hecho siempre estoy en otro mundo y me despisto mucho al tener la cabeza siempre maquinando fantasías y creatividad.
- ¿Qué desearía añadir?
- Por último reseñar que amo mi trabajo y que me siento un privilegiado por hacer lo que más me gusta. Porque aunque no me voy a convertir en millonario, siento que sí soy millonario de espíritu. Y esto es muy importante. Y además me consta que tengo muchos seguidores de mi pintura, lo cual me alimenta el ego de una forma natural. No me considero materialista, valoro la amistad y creo tener muy poquitos enemigos. Ha sido un placer esta entrevista. Muchas gracias. 

Leer más...

PROGRAMACIÓN CULTURAL

PROGRAMACIÓN CULTURAL